Dogging y Cruising prácticas que están siendo cada vez más populares

1 de junio 2021

En el ámbito sexual hay una infinidad de práctica para que cada persona practique las que más le agrada.

Esta vez hablaremos de dos prácticas que se están poniendo de moda y puede que te interesen o generen cierta curiosidad, pero antes de llevarlas a cabo te pedimos que busques información sobre ellas, tanto para que disfrutes siempre que las lleves a cabo como para que tomes las medidas adecuadas para cuidarte. Por eso razón queremos aclararte un poco más el tema, pero siempre pidiéndote que te acerques a profesionales para que te brinden más información en caso de dudas sobre este tipo de temas.

En rasgos generales, el Dogging y el Cruising consisten en tener encuentros sexuales en lugares públicos, ya sea para que alguien visualice todo el acto o quien guste pueda unirse. El Dogging se refiere a personas heterosexuales y el Cruising a personas homosexuales.

Aunque estás prácticas apenas están siendo “conocidas”, la realidad es que se llevan realizando desde hace muchísimo tiempo, teniendo indicios en Roma donde la gente solía tener actos sexuales o encuentros en las calles o a orillas de los ríos para saciar su apetito sexual, pero en ese entonces no eran conocidos con esos términos.

El Cruising fue denominado así por su origen, este “surgió” en Estados Unidos en los 70’s aproximadamente, las personas acudían a un establecimiento gay que se encontraba en la Ruta 66, este lugar tenía el nombre de Booze’n’Cruise, tomaron ese nombre ya que los asistentes solían entrar a los baños del lugar y desfogarse con las personas que ahí se encontrarán, sin siquiera conocerlos.

El Dogging fue principalmente conocido en Inglaterra, aquí no fue realizado en bares o algo así, sino que el método era que las personas quedaban en ciertos parques y ahí tenían relaciones sexuales. A ellos les gustaba ser observados por los transeúntes y quienes ya sabían de estas actividades y tenían curiosidad por observar o incluso por participar acudían al lugar donde se llevaba a cabo, pero lo hacían con sus perros, ya que el pretexto perfecto de pasearlos bastaba para que observaran los actos que ahí sucedían. Muchos indican que por esta razón se le dio el nombre de “Dogging”.

Estas practicas poco a poco han ido tomando mucha fuerza, especialmente en Estados Unidos y Europa, pero cada vez se va expandiendo a diferentes lugares.

Muchas personas catalogan estas actividades como trastornos, pero expertos en sexualidad indican que pueden catalogarse como fantasías y que siendo así, no hay ningún problema en realizarlas, pero si se debe de tener en cuenta que al ser en lugares públicos puede causar conflictos con los asistentes al lugar.

Actualmente, las personas que quieren tener este tipo de encuentros quedan con otras personas (la mayoría desconocidos) por grupos, redes sociales o aplicaciones, donde entran para encontrar tanto participantes como espectadores. Ambas partes indican el lugar y demás datos para el encuentro y todas las personas que desean asistir lo hacen pues a las parejas que tienen relaciones sexuales en público puede ser por voyeristas y los observadores por el morbo que esto genera.

Muchas no están de acuerdo en este tipo de actos, ya que se suelen llevar a cabo (como lo comentamos anteriormente) con extraños y esto puede desencadenar varios puntos negativos como lo son: ETS, ITS, robos, etc. Si bien, estas personas tienen razón, si tú deseas llevarlas a cabo puedes hacerlo, si es tu fantasía o te gustan estos encuentros, adelante, pero por favor usa protección, infórmate y trata de que alguien sepa donde te encuentras. Acude a tu médico y sexólogo para que te indiquen que es lo más seguro para ti. Recuerda que todo esto es para que vivas tu sexualidad plena pero siempre poniendo primero tu salud.