¿Qué puede disminuir o apagar el deseo sexual en la relación?

21 de julio 2021

Cuando iniciamos una relación con alguien siempre los primeros meses son de besos y pasión descontrolada, y así puede seguir incluso por varios años, pero ¿qué pasa cuando empezamos a notar que el deseo sexual en nosotros, nuestra pareja o en ambos puede ir disminuyendo o incluso agotándose?

 Sabemos que esa sensación no es muy grata pues lo que queremos es encontrar la manera de seguir fortaleciendo esa relación en todos los ámbitos posibles, pero a veces podemos llegar a presentar estos altibajos y puede ser por razones de las cuales estamos consientes y otras que tal vez no nos esperamos. Por esta razón el tema de hoy queremos que hable sobre cuales son las causas para que esto ocurra y poder brindarte algunas opciones con las cuales puedan volver a tener el mismo ritmo de antes e incluso mejorarlo.

Esta situación no es específica de personas con vulva o personas con pene, sino que cualquiera puede llegar a experimentar esta falta de deseo sexual, lo cual en cuanto lo identifiquemos lo ideal sería tratarlo para evitar llegar a acciones que lleguen a perjudicar aún más tanto a la persona que lo está padeciendo como a su pareja.

Podríamos decir que hay dos tipos de factores que influyen para que el deseo sexual vaya disminuyendo:

· Factores físicos (mal aliento, poca higiene, comer exceso, sedentarismo)

· Factores psicológicos (depresión, ansiedad, traumas en la infancia, problemas de pareja)

· Factores médicos (medicación, tratamientos invasivos)

· Rutina

Entre los factores físicos podemos encontrar las opciones antes mencionadas y aunque pueden ser cosas o actitudes que se pueden solucionar de manera rápida depende de la persona si los desea hacer, en caso de mal aliento o poca higiene te pedimos que respetes a tu pareja y si desea tener intimidad con ella una buena higiene puede ser la diferencia, el cepillarnos los dientes, bañarnos puede influir a que la pareja quiera estar con nosotros. El comer en exceso puede provocar que nos sintamos fatigados o cansados y en lugar de tener energía para ese momento puede que lo único que queramos sea descansar y en cuanto al sedentarismo este nos puede llegar a afectar en distintos factores y uno de ellos es el sexo, no tendremos la misma energía nos agotaremos rápido e incluso puede que se presenten disfunciones sexuales a causa del sedentarismo.

Pasando a los factores psicológicos, estos sin duda deben ser tratados por un especialista, los cuales lo ideal sería que antes de hacerlo comentarlo con nuestra pareja tanto para que esté al tanto de la situación como para que si así lo desean el trabajo psicológico sea entre lo dos o al menos tu parea sea un apoyo para ti. Pues sin duda si es algo que ocurre entre ambos, lo ideal es que ambos lleven el tratamiento y sigan las indicaciones que el terapeuta les dé para volver a crear un vínculo con más confianza, fortaleza y comunicación.

En cuanto a los factores médicos puede que por seguir tratamientos hormonales o de enfermedades como cáncer, quimioterapias o tratamientos esto puede provocar por obvias razones la baja de deseo sexual.

Otro punto importante es la rutina. Con el pasar de los años estamos tan mimetizados que esto puede provocar que nuestros días se vuelvan rutinarios y solo tengamos encuentros con nuestra pareja por “toca” y no porque de verdad lo queremos, que esto no quiere decir que haya deseo mutuo pero podemos ver la oportunidad de cambiar esas rutinas y que esos momentos se vuelvan espontáneos incluir fantasías, juguetes sexuales, salir de fin de semana y sorprenderlo con una noche relajante y diferente, en fin hay muchas maneras con las que podemos retomar ese deseo sexual, solo tengan en cuenta que es lo que necesitan y si es ayuda de algún especialista, tómenla, será lo ideal para que ambos vuelvan a revivir esos momentos que a todos nos gustan.