¿Qué sucede en nuestro cuerpo cuando pasa mucho tiempo sin tener sexo?

02 de julio 2021

Esto sin duda para muchos puede ser algo difícil o tal vez no se puedan imaginar pasar largos periodos sin tener relaciones sexuales.

Desde que empezamos nuestra vida sexual nos dimos cuenta que ese acto es como sentirnos en la gloria, por todo lo que genera en nuestro cuerpo, ya que no solo es la sensación, en el sexo van incluidas muchas más cosas como:

· Satisfacción

· Placer

· Erotismo

· Sensualidad

· Conexión

· Lujuria

· Deseo

En fin, muchísimos más adjetivos y cosas que hacen que ese momento se vuelva simplemente maravilloso. Pero, ¿qué pasa cuando dejamos de tener esa frecuencia en nuestros encuentros amorosos?

Bueno, este aminoramiento puede deberse a distintas causas, entre las cuales están:

· Ruptura amorosa

· Exceso de trabajo

· Baja libido

· Enfermedad

Y aunque es completamente normal que todos alguna vez lleguemos a pasar por alguna de estas causas, debemos de saber que nuestro cuerpo necesita también de ciertas cosas para que esté sano, y no queremos decir que sea una obligación tener relaciones sexuales, sino que esto o la estimulación puede ayudarnos muchísimo en los siguientes aspectos:

 

Estrés

Sin duda el tener sexo o masturbarnos puede ayudarnos muchísimo a controlar nuestros niveles de estrés, ya que al momento e hacerlo, nuestro cuerpo genera cierto tipo de hormonas, como serotonina y oxitocina las cuales nos ayudan a relajarnos, sentirnos más tranquilo y también a estar más felices.

Sistema Inmunológico

Aunque no lo crean, este tipo de interacciones puede fortalecer nuestro sistema inmune demasiado, ya que nos puede ayudar con ciertas infecciones o enfermedades, como gripe, tos, migraña e incluso insomnio.

Falta de deseo sexual

Si hemos pasado ya algo de tiempo sin tener ningún tipo de contacto ni con alguna pareja o algún tipo de estimulación, puede que nuestro deseo sexual vaya disminuyendo, ya que de esta manera responden las hormonas encargadas de lo sexual, pues es como si estuvieran “durmiendo”.

Debemos de darnos un tiempo para darle a nuestro cuerpo lo que necesita, no solo por el hecho de sentir placer, sino por los beneficios que puede traer a nuestra salud. Esto no quiere decir que específicamente debamos de tener relaciones sexuales con otra persona, sino que puede ser de gran ayuda el estimularnos o masturbarnos en la intimidad de nuestra recámara pues traerá los mismos beneficios que tener relaciones sexuales.

Hay muchísimas formas de “inspirarnos” puede ser leyendo novelas eróticas, películas o escenas con carga sexual, masturbarnos con nuestra propia mano o recurrir a juguetes sexuales, los cuales se han vuelto los aliados más importantes para estos momentos de intimidad y conexión con nosotros mismos.

Pero por el hecho de ser solo nosotros, no quiere decir que solo lo hagamos y ya, podemos llevar el mismo proceso que cuando estamos con alguien. Podemos adecuar una atmosfera idónea para nosotros, poner música relajante o sensual, velas aromáticas o un difusor con esencias que nos agraden, escoger nuestro juguete sexual favorito o ¿Por qué no? Probar nuevos juguetes. Necesitamos darnos el tiempo para consentirnos y satisfacer lo que nuestro cuerpo nos pide, por esta razón y como siempre se los hemos dicho, es necesario que conozcamos nuestro cuerpo, pues el estimularlo, tocarlo o simplemente dándole caricias podemos conocerlo y saber que es a lo que reaccionará de manera positiva y que estímulos no le gustan tanto, saber las intensidades o el tipo de caricias.  Y bueno, si llegamos a conectar con alguien pues simplemente pasémosla bien y disfrutemos de ese momento sexual, obviamente sin dejar a un lado la protección, poniendo como una de nuestras prioridades el uso del condón.